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Sigo con hambre con Ozempic o Mounjaro: causas y qué revisar

Por qué puedes seguir con hambre con Ozempic, Wegovy o Mounjaro: qué dicen las fichas técnicas, las dosis de inicio, proteína, sueño, horarios y cuándo consultar.

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Seguir con hambre con semaglutida (Ozempic, Wegovy) o tirzepatida (Mounjaro) es más frecuente de lo que parece, y casi nunca tiene una sola causa. Las fichas técnicas describen que estos fármacos reducen el hambre y lo que se come123, pero es una media frente a placebo: no lo apagan del todo ni igual en todas las personas. Al principio se usan dosis de inicio que no son las de mantenimiento123, y el día a día (proteína, fibra, horas sin comer, sueño, estrés) también cuenta. Aquí repaso qué dicen las fichas y los ensayos, qué puedes revisar tú y cuándo consultar. Cualquier cambio de dosis o de fármaco lo decide quien te lo receta.

En 30 segundos

  • Wegovy: en un ensayo de fase 1, la ingesta calórica en una comida libre fue un 35 % menor con semaglutida que con placebo tras 20 semanas[1].
  • Mounjaro: la tirzepatida reduce la ingesta de energía y el apetito aumentando la saciedad y la plenitud y disminuyendo la sensación de hambre[3].
  • No responde todo el mundo igual: no llegó a perder un 5 % del peso el 13,6 % de quienes recibieron semaglutida en STEP 1 (68 semanas)[6], ni entre el 9 % y el 15 % con tirzepatida en SURMOUNT-1 (72 semanas)[7].
  • Las primeras semanas son de dosis de inicio: según su ficha, 0,25 mg de Ozempic no es una dosis de mantenimiento[2].
  • Si usas insulina o una sulfonilurea, el «hambre» repentina puede ser una bajada de azúcar: el prospecto de Mounjaro incluye la sensación de hambre entre sus síntomas[5].

Qué dicen las fichas técnicas sobre el hambre

Las tres fichas describen un efecto sobre el apetito medido en ensayos, no una promesa individual.

  • Wegovy (semaglutida). Según su ficha técnica, los ensayos muestran que reduce la ingesta de calorías, aumenta la saciedad, la plenitud y el control de la ingesta, y reduce el hambre y la frecuencia e intensidad del ansia de comer. La cifra concreta: un 35 % menos de calorías en una comida libre que con placebo, tras 20 semanas[1].
  • Ozempic (semaglutida, dosis de diabetes). Su ficha recoge que, frente a placebo, la semaglutida redujo entre un 18 % y un 35 % la ingesta calórica de 3 comidas seguidas a voluntad, con menos apetito en ayunas y después de comer, mejor control de la ingesta y menos ansiedad por comer[2].
  • Mounjaro (tirzepatida). Según su ficha, reduce el apetito aumentando la saciedad y la plenitud y disminuyendo la sensación de hambre, y también reduce la intensidad del ansia de comer y la preferencia por alimentos con mucho azúcar y grasa[3].

Fíjate en dos matices. «Reduce» compara medias con placebo: ninguna ficha dice que el hambre desaparezca. Y el 35 % se midió tras 20 semanas de tratamiento[1], no en la primera semana. Explico cómo actúan estas señales en la ciencia de la saciedad.

No a todo el mundo le hace el mismo efecto

Los grandes ensayos no midieron el hambre de cada participante, pero sí cuánto peso perdía, y ahí se ve lo distinta que es la respuesta.

  • STEP 1. En el artículo del ensayo (resumen), con 1961 adultos sin diabetes, el 86,4 % de quienes recibieron semaglutida 2,4 mg perdió al menos un 5 % del peso en 68 semanas, frente al 31,5 % con placebo[6]. Es decir, el 13,6 % no llegó a ese 5 %.
  • SURMOUNT-1. En el artículo (resumen), con 2539 adultos sin diabetes, perdió al menos un 5 % el 85 %, el 89 % y el 91 % con tirzepatida 5, 10 y 15 mg en 72 semanas, frente al 35 % con placebo[7]. No llegó entre el 9 % y el 15 %.

El consenso de 2025 de cuatro sociedades científicas estadounidenses lo resume así: algunas personas pierden muy poco peso con estos fármacos y otras, un 30 % o más[9]. Perder poco no equivale a tener hambre, pero muestra que el efecto varía mucho. Tienes las cifras completas en cuánto peso se pierde con Ozempic, Wegovy o Mounjaro.

Las primeras semanas: dosis de inicio, no de mantenimiento

Los tres fármacos empiezan con una dosis baja que se sube poco a poco. Según las fichas técnicas, comprobadas el 24 de septiembre de 2026:

  • Wegovy. Se empieza con 0,25 mg y la dosis se sube durante 16 semanas (0,25, 0,5, 1 y 1,7 mg, cuatro semanas cada una) hasta la dosis de mantenimiento de 2,4 mg semanales, para reducir la probabilidad de síntomas digestivos; la ficha prevé además 7,2 mg, solo en adultos con un IMC de 30 o más al inicio del tratamiento y tras al menos 4 semanas con 2,4 mg, y volver a 2,4 mg si no hay una mejora adicional del peso[1]: un criterio de peso, no de hambre, que aplica quien prescribe.
  • Ozempic. Se empieza con 0,25 mg semanales y a las 4 semanas se pasa a 0,5 mg; 0,25 mg no es una dosis de mantenimiento. Está indicado en adultos con diabetes tipo 2, y las subidas a 1 y 2 mg son para mejorar el control de la glucosa[2].
  • Mounjaro. Se empieza con 2,5 mg y a las 4 semanas se pasa a 5 mg; si es necesario, la dosis sube en pasos de 2,5 mg tras al menos 4 semanas con la actual. Las dosis de mantenimiento son 5, 10 y 15 mg[3].

Además, cada pauta tarda unas semanas en estabilizarse en sangre. Es lo que las fichas llaman «estado estacionario»: el nivel del fármaco deja de cambiar de una semana a otra. Con Ozempic, se alcanzó después de 4 a 5 semanas de administración semanal[2]; con Mounjaro, tras 4 semanas[3].

No he encontrado estudios que midan el hambre semana a semana durante la subida de dosis. Lo que sí hay: en un análisis de SURMOUNT-1, los autores creen que 12 semanas puede ser pronto para valorar la tirzepatida, porque la subida de dosis dura hasta 20 semanas[8].

Estas pautas son reglas para quien prescribe, no un calendario para seguir por tu cuenta. Si notas que no te hace efecto, no adelantes, repitas ni cambies dosis: coméntalo con tu médico, que decide si la dosis cambia.

Hambre, ansia de comer y «ruido de comida»: no son lo mismo

Antes de buscar causas, ayuda poner nombre a lo que notas.

Qué notas Qué es Cómo se suele reconocer
Hambre La sensación consciente de urgencia por comer, según la revisión de Blundell (2010)[12] Se nota en el estómago, en la cabeza o en las extremidades; si es intensa, puede traer debilidad, mareo o vacío en el estómago. Se calma al comer
Ansia de comer Un deseo intenso de un alimento concreto; Hill (2007) la describe como una respuesta de placer, marcada por su intensidad y su especificidad[13] Apetece algo muy concreto (chocolate, algo salado), a menudo sin hambre en el estómago
«Ruido de comida» Término coloquial, no un diagnóstico; una revisión de 2023 lo relaciona con una reactividad persistente a las señales de comida[14] Pensamientos insistentes sobre comida que cuesta apartar

Según el consenso, varios estudios muestran que los GLP-1 reducen el ansia de comer y la preocupación por la comida o «ruido de comida»[9]. Si lo tuyo es ansia o ruido más que hambre física, comer más cantidad no siempre lo calma. Suele servir más observar cuándo aparece: cansancio, estrés, comida a la vista o muchas horas sin comer. El ruido de comida tiene su propia guía: «food noise» o ruido de comida.

Un dato de Hill: intentar prohibirse un alimento concreto se asocia a más ansia por ese alimento[13]. No es un motivo para restringir más, sino para no convertir la comida en una lista de prohibidos.

Qué puedes revisar tú

¿Llegas a la proteína?

El consenso cita 0,8 g de proteína por kilo al día para la población general y recoge que se han propuesto de 1,2 a 1,6 g por kilo durante la pérdida de peso activa. Como no está claro qué peso usar en personas con obesidad, propone como alternativa un objetivo fijo de 80 a 120 g al día[9]. Una revisión de 2015 encuentra que la proteína aumenta algo la plenitud[11]. Puedes estimar tu cifra con la calculadora de proteína y comentarla con tu profesional, sobre todo si tienes una enfermedad renal.

¿Y a la fibra?

La EFSA considera adecuados 25 g de fibra al día en adultos para una función intestinal normal[10]. Para prevenir el estreñimiento, el consenso aconseja aumentar poco a poco los alimentos con fibra y beber suficiente líquido[9]. La calculadora de fibra te dice cuánto sumas en un día, y en los alimentos más saciantes tienes los que combinan fibra y proteína.

¿Pasas muchas horas sin comer?

El consenso describe un patrón frecuente: con poco interés por la comida, algunas personas pasan varias horas sin comer. En unas eso lleva a quedarse cortas de nutrientes. En otras, esperar hasta tener demasiada hambre puede empujar después hacia azúcares y harinas refinadas. Para cuando el hambre es poca, propone comidas pequeñas y frecuentes, y si no basta, poner una alarma que recuerde comer[9].

En qué comer con GLP-1 tienes ideas por fases, el menú semanal te ayuda a repartir las tomas y en snacks saciantes hay opciones para entre horas.

¿Qué hay en el plato?

En un ensayo del NIH de 2019, 20 adultos comieron a voluntad durante 2 semanas una dieta ultraprocesada y otras 2 semanas una sin procesar, con la misma oferta de calorías, azúcar, grasa y fibra. Con la ultraprocesada comieron unas 508 kcal más al día[16]. Fue sin fármacos y en un hospital, pero ayuda a entender por qué algunos alimentos llenan menos de lo que aportan.

¿Cómo duermes y cómo vas de estrés?

En un estudio de 2004 con 12 hombres jóvenes sanos, dos noches con 4 horas en la cama subieron el hambre un 24 % y la grelina, la hormona que la estimula, un 28 %. Las ganas de alimentos calóricos con muchos hidratos subieron entre un 33 % y un 45 %[15]. El consenso recoge que dormir mal se asocia a más hambre y a ganar peso, lo que podría restar parte del beneficio de estos fármacos[9]. Lo desarrollo, estrés incluido, en sueño, estrés y apetito.

¿Se ha estancado el peso?

Tras meses perdiendo peso, el cuerpo empuja a comer más: es parte de por qué llega la meseta con Ozempic o Mounjaro. Más hambre en esa fase no significa por sí sola que el fármaco haya dejado de funcionar. Si ya has llegado a tu peso, cómo suele ser el mantenimiento lo cuento en llegar al peso objetivo.

La pluma, la conservación y la técnica: pregunta en la farmacia

Si sospechas que la pluma no funciona bien, que se ha conservado mal (por ejemplo, tras un viaje o un día de calor) o no tienes claro cómo te la pones, no lo resuelvas por tu cuenta ni con consejos de foros. Llévala a tu farmacia o pregunta a tu equipo sanitario. Cada prospecto incluye las instrucciones de uso y conservación de su pluma45.

Con insulina o sulfonilureas: el «hambre» puede ser una bajada de azúcar

Si tienes diabetes tipo 2 y usas además insulina o una sulfonilurea (como la gliclazida o la glimepirida), hay otra posibilidad. Según la ficha de Ozempic, con una sulfonilurea o insulina el riesgo de hipoglucemia podría ser mayor[2], y la de Mounjaro advierte de que con un secretagogo de insulina, como una sulfonilurea, o con insulina, el riesgo de hipoglucemia puede ser mayor[3].

El prospecto de Mounjaro incluye la sensación de hambre entre los síntomas de una bajada de azúcar, junto a dolor de cabeza, somnolencia, debilidad, mareos, confusión, irritabilidad, latidos rápidos y sudoración[5]. El de Ozempic habla de «apetito excesivo», sudor frío, palpitaciones, nerviosismo o temblores, y dice que es más probable con una sulfonilurea o una insulina[4].

Si el «hambre» llega de golpe con alguno de estos síntomas, sigue el plan para bajadas de azúcar que te haya dado tu médico y coméntalo en consulta. Si no tienes ese plan, pídelo: ambos prospectos dicen que el médico debe indicar cómo tratarlas45.

Cuándo consultar

Para adultos, las fichas de Wegovy y Mounjaro no fijan un plazo para valorar si el tratamiento funciona, y el consenso de 2025 tampoco da una cifra139. Por eso no hay una fecha mágica: si llevas meses con la dosis de mantenimiento y el hambre no cambia, es un buen tema para tu próxima cita. Según MedlinePlus, un aumento del apetito puede tener otras causas, como la ansiedad, algunos medicamentos (corticoides, entre otros), la diabetes, el hipertiroidismo o la hipoglucemia, y pide consultar si es inexplicable y persistente[17].

Cuándo llamar al médico

Orientación general, no un diagnóstico:

Señal Qué puede significar Qué hacer
Hambre en las primeras semanas Dosis de inicio; el efecto aún no es completo Anótalo en el diario de síntomas y coméntalo en la próxima cita
Sigues con hambre tras meses con la dosis de mantenimiento Respuesta menor, hábitos u otras causas Pide una revisión con quien prescribe; lleva tus dudas en la lista para la consulta
Hambre repentina con sudor, temblor, confusión o palpitaciones, si usas insulina o sulfonilurea Posible bajada de azúcar Sigue tu plan para hipoglucemias y avisa a tu médico
Hambre inexplicable y persistente, o con otros síntomas sin explicación (mucha sed, orinar a menudo, palpitaciones) Puede haber otra causa, como la diabetes o un problema de tiroides Consulta; según MedlinePlus, pueden pedirte análisis de sangre y de tiroides[17]
Piensas en comida todo el día, comes a escondidas o con culpa, o restringes cada vez más Riesgo para tu salud y tu relación con la comida Busca ayuda profesional cuanto antes
Te planteas cambiar la dosis o el fármaco Una decisión clínica Háblalo en consulta; no lo cambies por tu cuenta

Si la comida te genera angustia, culpa o miedo, o notas que comes a menudo grandes cantidades sin hambre, habla con tu médico. Los trastornos de la conducta alimentaria son problemas serios de salud mental, y tienen tratamiento[18]. El objetivo del tratamiento es comer bien con menos hambre, no comer lo mínimo posible.

Preguntas frecuentes

¿Es normal tener más hambre con 7,5 mg que con 5 mg?

No he encontrado estudios que midan el hambre en cada escalón de la subida, así que no puedo decirte si es lo habitual. La ficha de Mounjaro indica que la exposición a tirzepatida aumenta de forma proporcional a la dosis, y también que, en los ensayos de control del peso, las náuseas, los vómitos y la diarrea fueron más frecuentes durante la subida de dosis y disminuyeron con el tiempo[3]. Una posible explicación, no probada: si antes las molestias digestivas frenaban las ganas de comer, al ceder se nota más el hambre. También puede coincidir con cambios de sueño, estrés u horarios. Anótalo unas semanas y coméntalo con quien prescribe: si la dosis cambia lo decide tu médico.

¿La primera dosis no hace nada?

La dosis de inicio sirve sobre todo para que el cuerpo se acostumbre: la ficha de Wegovy explica que se sube poco a poco para reducir la probabilidad de síntomas digestivos[1], y la de Ozempic aclara que 0,25 mg no es una dosis de mantenimiento[2]. Además, el fármaco tarda unas 4 o 5 semanas en estabilizarse en sangre[2]. Notar poco efecto en el apetito al principio no significa que el tratamiento no vaya a funcionar.

¿Por qué vuelve el hambre los últimos días antes del pinchazo?

Las fichas no lo explican y no he encontrado estudios que midan el hambre a lo largo de la semana; solo sé cómo se comporta el fármaco. La semaglutida alcanza su concentración máxima entre 1 y 3 días después de la dosis y tiene una semivida de aproximadamente 1 semana[2]; la tirzepatida, entre 8 y 72 horas después de la dosis, con una semivida de unos 5 días[3]. Desde ese máximo, el nivel baja hasta la siguiente dosis. Que el hambre suba al final de la semana encaja con eso, pero es una hipótesis, y no hay datos de que anuncie un peor resultado. Las fichas permiten cambiar el día de la inyección siempre que el tiempo entre dos dosis sea de al menos 3 días23: es una regla de la ficha, no un consejo para separar ni partir dosis. Coméntalo con tu médico y repasa qué puedes revisar tú.

¿Me conviene cambiar de Ozempic a Mounjaro?

Es una decisión de quien prescribe, con tu historia clínica delante. Ozempic está autorizado para la diabetes tipo 2 y no para el control del peso[2]. La única comparación directa publicada en obesidad es SURMOUNT-5, que midió el peso, no el hambre; la resumo en Ozempic vs Mounjaro.

¿Tengo que aguantar el hambre?

No. Pasar hambre de forma sostenida no es el objetivo del tratamiento y puede empujarte a comer peor después. Revisa la proteína, las horas sin comer y el sueño, y si el hambre sigue, coméntalo con tu médico o con un dietista-nutricionista.

Fuentes

Fuentes consultadas para este artículo, con la fecha de acceso.

  1. Ficha técnicaAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).Wegovy (semaglutida): ficha técnica, secciones 4.2 y 5.1 (CIMA).consultado el .
  2. Ficha técnicaAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).Ozempic (semaglutida): ficha técnica, secciones 4.1, 4.2, 4.4, 5.1 y 5.2 (CIMA).consultado el .
  3. Ficha técnicaAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).Mounjaro (tirzepatida): ficha técnica, secciones 4.2, 4.4, 4.8, 5.1 y 5.2 (CIMA).consultado el .
  4. Ficha técnicaAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).Ozempic (semaglutida): prospecto, secciones 2 y 4 (CIMA).consultado el .
  5. Ficha técnicaAgencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).Mounjaro (tirzepatida): prospecto, secciones 2 y 4 (CIMA).consultado el .
  6. Ensayo clínicoNew England Journal of Medicine.Wilding JPH, et al. Once-Weekly Semaglutide in Adults with Overweight or Obesity (STEP 1). N Engl J Med. 2021;384(11):989-1002.consultado el .
  7. Ensayo clínicoNew England Journal of Medicine.Jastreboff AM, et al. Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity (SURMOUNT-1). N Engl J Med. 2022;387(3):205-216.consultado el .
  8. Ensayo clínicoDiabetes, Obesity and Metabolism.Ard J, et al. Weight reduction over time in tirzepatide-treated participants by early weight loss response: Post hoc analysis in SURMOUNT-1. Diabetes Obes Metab. 2025;27(9):5064-5071.consultado el .
  9. Guía clínicaObesity (The Obesity Society, Wiley).Mozaffarian D, et al. Nutritional priorities to support GLP-1 therapy for obesity: A joint Advisory from ACLM, ASN, OMA and The Obesity Society. Obesity. 2025;33(8):1475-1503.consultado el .
  10. Guía clínicaAutoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for carbohydrates and dietary fibre. EFSA Journal. 2010;8(3):1462.consultado el .
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  12. Otra fuenteObesity Reviews.Blundell J, et al. Appetite control: methodological aspects of the evaluation of foods. Obes Rev. 2010;11(3):251-270.consultado el .
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  17. InstituciónMedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU..Aumento del apetito (enciclopedia médica, revisado el 9 de octubre de 2024).consultado el .
  18. InstituciónMedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU..Trastornos de la alimentación (actualizado el 30 de julio de 2024).consultado el .